En este post os cuento lo que hemos disfrutado en el restaurante coreano Soban de Jo Lee en Barcelona. Cuando llegó mi cumpleaños, mi marido me preguntó que donde quería ir a comer, aprovechando que estábmos entre olas pandémicas y podíamos, más o menos, ir a cualquier sitio. La verdad es que lo tuve bastante claro y me “pedí” ir al Soban de Jo Lee en Barcelona.

Cuando empezamos a vivir juntos, allá por 2013, vivíamos al lado ladísimo de este restaurante, y lo frecuentábamos muchísimo. Fue ahí donde descubrí mi amor por el kimchi y aún recuerdo cómo el camarero salió hasta 3 veces a avisarnos de que la sopa de kimchi, el kimchi chigue, picaba mucho 😂 Al mudarnos fuera de Barcelona, en 2015, no habíamos vuelto, y esta era una ocasión súper especial para recordarlo.

Así que dejamos al niño con los abuelos, y nos propusimos rememorar esta auténtica experiencia coreana, ahora que, además, sabemos un poco más de qué va la cosa jaja

El restaurante Soban de Jo Lee, a priori, pasa inadvertido porque no está en una zona muy típica, ni céntrica, ni tampoco tiene muchas cosas alrededor que llamen la atención. Está localizado en la calle Rocafort 204, justo al lado de la boca de metro de Entença.

Restaurante coreano Soban de Jo Lee - Entrada

Es un local súper estrechito en la parte de abajo, que básicamente está deshabitado, ya que realmente la zona de restaurante está en la parte de arriba. Es decir, según llegas, subes una escaleritas a la derecha y es donde está el restaurante.

Bien adaptado al COVID

Nada más llegar, te invitan a ponerte gel y te toman la temperatura. Y, a pesar de que no tiene una gran ventilación, el local está bastante bien adaptado a la época COVID: hay mamparas que separan las mesas y hay separación. De hecho, de las 3 filas de mesas, no te puedes sentar en la del medio, ya que la usan de “zona libre”.

A pesar de que no estoy acostumbrada, ni me gusta mucho comer en interiores en esta época, me he sentido bastante cómoda. Aunque también es cierto que no estábamos en una hora muy transitada, ya que reservamos a las 13:30. Cuando nos fuimos había 4 mesas más ocupadas, una en cada punta casi.

Restaurante coreano Soban de Jo Lee - Interior

¿Qué nos pedimos?

La verdad es que la carta no es muy extensa y teníamos relativamente claro qué es lo que íbamos a pedir. Así que no dudamos ni un segundo y, además, “regamos” la comida con una cervecita CASS jaja

Nada más empezar, como es costumbre, te traen varios banchan muy muy ricos: unas verduritas en tempura, otro de patata (gamjabokkeum), kimchi de col (muy rico, nos dio la sensación de que llevaba poco tiempo fermentando, era bastante fresco), otro muy rico de berenjena, tofu frito, unas “tortillas”, champiñones e incluso uno de coles de bruselas, que las odio y estaban hasta buenas jaja

Restaurante coreano Soban de Jo Lee - Banchan

Luego nos trajeron tteokbokki, hecho a base de pastel de arroz, con una salsita picante. A mí me gustó, pero a mi marido le encantó. La verdad es que estaba muy rico y era de picor medio/bajo

Restaurante coreano Soban de Jo Lee tteokbokki

Mi marido se pidió este plato porque se acordaba de que le encantaba de cuando lo comimos hace años. Se trata de Dakgangjeong, es decir, muslos de pollo fritos con salsa dulce y picante🔥 A mí no me va mucho pero a él le encantó

Restaurante coreano Soban de Jo Lee - Dark gang jajang